16 de septiembre de 2010

Amas lo que odias


Eres completamente intangible.
Tu mirada fría y calculadora recorre todos y cada uno de los defectos.
Impresionan a los demás con tu arrogante sigilo propio de un felino.
No piensas moverte cuando alguien cae a tus pies.
¿Te atravesaría una bala el corazón o quizá rebotaría por la dureza que éste presenta?
No temas a nada.
Nada te teme a ti.
Duerme tranquilo, viaja en tu duermevela hasta que halles aquello de lo que careces, aquello sin lo que no puedes completar tu revestimiento.
Eres hermoso, ¿lo sabes?
Pero no te envidio.

14 de septiembre de 2010

Dichosa fotografía



Observar esa fotografía era como asomarse a un utópico mundo o a nuestro incierto pasado. Al contemplarla no podías dejar de contener el aliento, sobrecogida ante lo que te ofrecía. En ningún momento te detenías a pensar en lo que realmente era: un trozo de papel ajado y amarillento; porque para una persona que no lograra captar su verdadera esencia no significaría más que eso.

Curiosa la variedad de percepciones que podemos tener de un mismo objeto los humanos. Mientras un individuo enloquecía de sombro o gritaba con terror, otro no obtendría otra reacción más potente que rascarse la cabeza con indiferencia, o quizás ignorancia. Sin embargo, lo que yo sentía era, en parte, muy distinto. Observar esa fotografía, esa captura de un instante que jamás volvería a repetirse, esa análoga escena, me invadía de una intensa curiosidad. Ansiaba saber por qué... No, más bien ansiaba saber cómo se podía captar tanta felicidad en un segundo, en un pequeño trozo de papel mortal.

La fotografía representaba, en blanco y negro, a una pareja joven sobre un fondo campestre. Uno estaba frente al otro, sus cabezas casi rozándose y sus barbillas ligeramente erguidas apuntaban al cielo. Las comisuras de ambas bocas estaban entreabiertas, ostentando unas rectas y blancas filas de dientes. Sus ojos estaban entrecerrados y el largo cabello de la mujer ondeaba con el viento.

Ojalá supiera qué es lo que les pasa, por qué emanan tal cantidad de energía y otros sentimientos prohibidos que en nuestro tiempo son imposibles. Quiero saber cómo es posible hacer eso, cómo se disfrutaba de la vida en otros tiempos.

Lo único que puedo afirmar es que en la actualidad estamos haciendo algo mal. La tecnología y demás avances nos han hecho olvidar lo que era vivir la vida. Y lo peor es que no hay vuelta atrás.

Año 2996


11 de septiembre de 2010

Reseña: "El nombre del viento", Patrick Rothfuss

Estoy cansada de las reseñas que hacía antes, tan trabajosas y extensas, así que ahora pasaré a hacer otro tipo de ellas. Vamos, lo que realmente es una reseña para mí y en lo que no perderé tanto el tiempo. Porque a lo largo del curso estaré muy ocupada entre los estudios, leer, dibujar y escribir... Si aún por encima tengo que dedicarle mucho tiempo al blog reseñando todos los libros que leo (que ya tengo muchos acumulados) voy a tener que necesitar el giratiempo de Hermione Granger.

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Las leyendas que circulan por todo el imperio acerca de un hombre conocido como Kvothe el Sin Sangre o Kvothe el Rojoparecen estremecedoras y, a veces, hasta increíbles. Muchos dudan de que realmente haya existido, creen que no es más que un mito. Actualmente no hay ni rastro de él, ninguna prueba que verifique o niegue su existencia.

Sin embargo, sigue vivo bajo el nombre de Kote, regentando la posada Roca de Guía con su acompañante, el joven Bast. Una noche el posadero llega arrastrando el cuerpo de Devan Lochees, el ilustre Cronista, el cual ha sufrido el ataque de varios escrales. Al día siguiente Cronista destapa la verdadera identidad de Kote y exige que le deje escribir su historia, la verdadera historia de Kvothe. El posadero acepta, pero con la advertencia de que le llevará relatarla tres días, con todo lo que tiene que contar y con los detalles precisos.

El Nombre del Viento contiene el primer día narrando la historia de Kvothe, por lo que se deduce que quedan dos tomos más para completar la historia.

Al comprarlo creí que era un libro de fantasía, pero ahora que ya lo leí no estoy tan segura de ello. No es el tipo de historia que espero al abrir un libro de fantasía, si no que versa sobre temas profundos, mezclados con aventura, amor, misterio... No comprendo cómo pueden compararlo con Tolkien, no porque sea mejor ni peor que él, sino por el tipo de libros.

Me ha gustado leer las aventuras y desventuras de este joven gallardo que recuerda a otros tiempos. No sé por qué lo comparo con Cyrano de Bergerac o con Alatriste, creedme que no lo sé, pero me vienen a la cabeza ambos personajes al pensar en este libro.

Lo recomiendo para aquellos que queráis encontraros entre las páginas de un libro con un género diferente, inusual y una historia totalmente nueva. Merece la pena leer la prosa de este autor; es completamente exquisita.

Saludos a tod@s l@s almas errantes!


Perdonadme por la poca atención que tengo puesta últimamente en el blog, estos días el señor Internet me funciona intermitentemente. Prometo pasarme pronto por vuestros blogs y recuperar lo perdido^^

9 de septiembre de 2010

Eran días de guerra


Los niños jugaban en el campo, ignorantes del mal que se asomaba a sus hombros, intentando hacerse ver por ellos, pero sus corazones eran tan puros e inocentes que lo hacían imposible.

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Eran días de guerra en los que el aire se respiraba en igual cantidad que la pólvora. El estridente sonido de las bombas perforaba el aire, seguido del reventar de tejados y chillidos desesperados. No existía un hogar ni el sinónimo que este conllevaba: la seguridad. El cielo había sido desteñido con el color de los corazones culpables de tanto mal, ahora era gris oscuro. Algunas personas hablaban del apocalipsis, otras menos optimistas recordaban que lo mejor era el suicidio. Madres se debatían entre lo mejor para sus vástagos: la muerte o la visión de tanta maldad y corrupción sobre el resto de sus vidas. Estaban de acuerdo en que aquello no era un existencia feliz, ni siquiera estaban seguros de que fuera realmente una existencia.

Pronto la humanidad entera dejaría de existir. Ganaría el enemigo. Sólo en el mundo, sin nadie con el que descargar su fuerza y poder. Empezaría a provocar guerras entre los suyos con la menor excusa que le atravesara la mente, ávidos de masacre. Entonces seguiría así hasta que ya no quedaran seres humanos sobre la tierra.

Nadie sabía cómo habían empezado, o quizás no querían recordarlo. Sólo tenían la certeza de que las personas que morían diariamente no tenían la culpa, y que los siguientes iban a ser ellos.

Vuelta de "la France"



¿Que dónde ha estado esta Alma Errante durante diez días? Pues nada más ni nada menos que por Francia. Siento haberme ido sin avisar. Recorrer este país me ha enseñado que los españoles y España somos muy diferentes al resto de Europa y que me voy a mudar allí algún día ^^. Me traigo para aquí muy buenos recuerdos y muy buenos CD`s de música.

Arriba os dejo una foto -sacada de internet porque las mías no son muy buenas- de uno de los faros que visitamos.

Saludos




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