

-Map of the problematique
-Uprising
-Supermassive black hole
-Stockholm Syndrome
-Guiding Light
-United states of Eurasia
-Resistance
-Undisclosed Desires
-Time is running out
-Stalight
-Plug in baby
-Hysteria
-Knights of Cydonia
- —A ver, Bast, ¿qué has aprendido hoy?—Hoy, maestro, he aprendido por qué los grandes amantes tienen mejor vista que los grandes eruditos.—Ah, ¿sí? Y ¿por qué es, Bast? —preguntó Kote con un deje jocoso en la voz.[...]—Verás, Reshi, todos los libros interesantes se encuentran en lugares interiores y mal iluminados. En cambio, las muchachas adorables suelen estar al aire libre, y por lo tanto es mucho más fácil estudiarlas sin riesgo de estropearse la vista.
Siempre me gustó el sonido de la lluvia. A pesar de que me llena de melancolía, me produce una extraña sensación de seguridad. La lluvia me enseñó a observar mejor la belleza de las cosas que de verdad importan.Escucharla me da a entender que todavía sigo con los pies en la tierra, que no me he evaporado entre mis pensamientos. Pero todo aquello que brinda la felicidad, también llega a producir tristeza: el constante sonido de la lluvia no es sino una perfecta sinfonía que trae consigo recuerdos y promesas quebrantadas.
Por las noches escucho cómo repiquetea hasta saciarse contra el cristal de la ventana y siento su llamada. Abro el ventanal y disfruto de su gélido tacto en los brazos. Salgo al jardín, extasiada, entregándome por completo a su alma, danzando... Mis lágrimas se confunden con la lluvia. Mi vestido se impregna de cuantas fragancias toca. Comienzo a dar vueltas, a girar, a girar y a girar... hasta que mis ojos no hacen distinciones entre el cielo y la tierra, arriba y abajo, y mis rodillas flaquean hasta que mi cabeza toca la hierba. Alzo la vista hacia arriba y observo el paraíso, mi paraíso. Las gotas de agua obligan a mis ojos a cerrarse entre cosquilleos. Rompo a reír como una demente sobre el húmedo césped, mi mente semejante a una centrifugadora.
Y eso es lo que me hace feliz. Me recuerda a ti. Trae a mi memoria aquellos momentos en los que aparecías de la nada con una de esas extrañas tarjetitas envueltas en un sobre de terciopelo perfumado; tu cabello mojado, como si vivieses en un universo de sempiternas lluvias... y sombras, como las que alojaba tu corazón. Te prometí que nunca te dejaría marchar y lo incumplí, te prometí que te protegería, pero mi simple cuerpo de mortal no pudo hacerlo. Pero aún sigue vigente la postrera promesa. Te prometí que no te olvidaría… y todavía no lo he hecho.
A veces no puedo evitar pensar que quizá no me dejaste del todo. En ocasiones me invade la sensación de que estás observándome mientras duermo, fuera de casa, en el invernadero o entre los árboles del bosque. Siento tus ojos plateados y gélidos desnudando mi piel con la mirada, pero cuando me doy la vuelta, cesan. Varias veces me he preguntado si realmente no te has visto con las suficientes fuerzas como para alejarte de mí y todavía sigues al acecho, retorciéndote de dolor, sintiendo el ansia y la impotencia ante no poder darme la mano. Si realmente eres tú, te rogaré por favor que dejes de hacerlo y me ayudes a cumplir mi juramento… A pesar de que me esté volviendo loca de soledad en el caserón, a pesar de que mis tardes transcurren interminables en el café de Nesa, a pesar de que nuestras plantas rechazan mis cuidados y cada día están más próximas a la muerte –ahora me percato de que eran tus mágicas manos las que le daban vida-, a pesar de ya nadie visita el cementerio y sus condenadas almas no paran de derramar lágrimas entre tus últimas flores, a pesar de que las lluvias no son lo mismo si no estás tú.
Las hojas comienzan a hacerme preguntas, susurros sobre el lugar al que te has ido… y yo me veo demasiado débil para ofrecerles una respuesta.
Nunca sabes lo que es la soledad hasta que alguien entra en tu vida por una puerta y se marcha por la otra.
Recuérdame como yo lo hago con tu mirada, tu olor, tus silencios…y tus hermosos versos.
Hoy os dejo una canción que a mí, personalmente me encanta. Debajo del vídeo la tenéis traducida^^
Que disfrutéis con esta preciosidad *-*.
Tú pudiste ser mi imprevista
elección de vivir mi vida extendida.
Tú pudiste ser la única que voy a amar siempre,
tú pudiste ser la única que escucha
a mis más profundos interrogatorios.
Tú pudiste ser la única que voy a amar siempre.
Voy a estar ahí tan pronto como pueda,
pero estoy ocupado arreglando
las piezas rotas de la vida que tuve antes.
Primero estaba la única que desafió
todos mis sueños y todo mi equilibrio.
Ella nunca pudo ser tan buena como tú.
Tú pudiste ser mi imprevista
elección de vivir mi vida extendida.
Tú pudiste ser la única que voy a amar siempre.
Voy a estar ahí tan pronto como pueda,
pero estoy ocupado arreglando
las piezas rotas de la vida que tuve antes.
Voy a estar ahí tan pronto como pueda,
pero estoy ocupado arreglando
las piezas rotas de la vida que tuve antes.
Hace unos días, durante la presentación de una novela mía recientemente traducida al serbio en la librería Dereta de Belgrado, una periodista me preguntó si creía que los best sellers acabarían con la literatura. "No", respondí inmediatamente, "los best sellers no son literatura, de modo que no puede haber sustitución". En la fracción de segundo que medió entre el no y su justificación, me bailó en la imaginación la figura de Tolstói, de quien acababa de releer Anna Karénina.La raíz del temor expresado por la periodista serbia me aclaró inopinadamente un concepto acuñado originariamente en los medios editoriales norteamericanos que siempre se me había escapado, el de novela literaria (¿qué diablos, me preguntaba, será una novela no literaria?). De repente todo encajó: los best sellers podrán ser novelas, pero no son literatura. Los americanos, una vez más, tienen las cosas clarísimas en ese sentido. Un ejemplo: la distinción tan útil como sutil de que se sirve el suplemento de libros que publica The New York Times los domingos para desgajar de entre los títulos más vendidos una categoría aparte que aparece directamente bajo la rúbrica de Ficción para el mercado de masas.Pensé en las claves que explican el éxito de los best sellers. Una de ellas es que su función es meramente entretener. Nada de inquietar al probo ciudadano, que bastante mal lo ha pasado a lo largo del año, especialmente en época de crisis. Pensar, lo menos posible, por favor. Se trata de proporcionar productos ligeros, de fácil consumo, que dejan muy poca huella, si es que dejan alguna. Por eso son efímeros: tras el ruido ensordecedor que hacen durante una temporada, o se saca al mercado rápidamente una secuela, o el producto cae irremisiblemente en el olvido. Que un título se mantenga vigente dos o más temporadas sucede muy pocas veces.El efecto que causa la lectura de una obra como Anna Karénina es el opuesto al que provoca el best seller. Nos hace pensar y sentir. Al cerrar la última página de esta historia, trágica y bellísima, y de una autenticidad a la que no estamos acostumbrados, algo importante ha cambiado en nosotros.Leer best sellers es una enfermedad, pero tiene fácil cura. Empieza por la lectura de obras como Anna Karénina.La misión de la verdadera literatura es indagar acerca del sentido más profundo de la existencia.
Quisiera que se inventara algo para embotellar los recuerdos, igual que los perfumes, y que nunca se desvaneciesen. Y que cuando yo quisiera pudiera destapando la botella volver a revivirlo.